Hay libros que no deber¡an sobrevivir.ÂáY otros por los que algunas personasÂáestán dispuestas a perderlo todo.En el a?o 1982, el periodista y explorador José Luis Casta?eda,Âáconocido después como «el Indiana Jones mexicano», sustrajoÂáde la Biblioteca Nacional de Francia el Códice Tonalámatl deÂáAubin, uno de los manuscritos sagrados más valiosos de laÂátradición mesoamericana. No fue un robo cualquiera: Casta?edaÂáintentaba recuperar para México un códice que considerabaÂáexpoliado. Aquel episodio, tan extraordinario como real, esÂáel punto de partida de esta apasionante aventura: una novelaÂásobre bibliotecas saqueadas, coleccionistas, falsificadores,Âápolic¡as, emperadores, bibliófilos obsesivos y, sobre todo,Âámanuscritos perseguidos durante siglos.Pero detrás de esta persecución se esconde algo más antiguo,Âála sombra de los Centzon Totochtin, «cuatrocientos conejos» de laÂámitolog¡a mexica, dioses de la embriaguez, el exceso y la pérdidaÂáde control. Porque todo aquel que se acerca demasiado a ciertosÂálibros termina, de un modo u otro, pose¡do por ellos.Desde las hogueras en las que fray Diego de Landa destruyóÂálos códices mayas, hasta las intrigas diplomáticas del siglo XX,ÂáCuatrocientos conejos reconstruye la historia secreta de losÂámanuscritos que sobrevivieron al fuego y de los hombres queÂálos buscaron, los robaron, los ocultaron o intentaron devolverlosÂáal lugar al que pertenec¡an.Una novela deslumbrante sobre la memoria,Âáel expolio cultural y el extraordinario poderÂáque algunos libros ejercen sobre nosotros.